PrácticaCierre
Tres líneas para llevarte
Las 3 reglas de oro
Si después de hoy olvidas un comando, un buscador o cualquier asistente de IA te lo recuerda en cinco segundos. Lo que ninguna herramienta hace por ti es cuidar el orden del proyecto. Todo el taller se resume en tres hábitos:
1. Commits pequeños y mensajes claros
Un commit hace una sola cosa y su mensaje explica qué cambió sin tener que leer el código. Si usas IA para programar, revisa siempre con git diff qué tocó el asistente antes de hacer commit, y guarda cada paso que funcione antes de pedirle el siguiente cambio.
2. Nunca subir secretos (y borrar no es olvidar)
Contraseñas, tokens y archivos .env van en .gitignore desde el primer minuto. Si una clave sube a GitHub por error, aunque reescribas la historia con reset o rebase, la clave se da por comprometida y se cambia de inmediato.
3. Lo local es tuyo, lo compartido se respeta
Mientras los commits solo existan en tu computadora o en una rama que nadie más usa, puedes reescribirlos con amend, reset o rebase -i. En main o en ramas donde trabajan otros, nunca se reescribe la historia: se avanza con pull requests y se corrige con revert.